Publicado // diciembre 8th, 2015

Aunque diferentes entre sí, tanto el posicionamiento orgánico como el pagado son valiosos para posicionar marcas o productos en Internet.

¿Posicionamiento orgánico o pagando? Un debate muy común entre profesionales del sector es se haya debatido sobre el posicionamiento orgánico (SEO) o del posicionamiento pagado (SEM) del portal web de tu negocio o marca. Unos ven en el SEO el objetivo a lograr, pero se conforman con el SEM ya que desconocen los algoritmos de Google y puede resultar muy caro invertir en alguien para que lo logre.

Es lógico pensar que invertir en SEO es una gran estrategia a largo plazo, ya que es sinónimo de aparecer en las primeras posiciones del buscador sin relacionar el clic a un coste para la empresa. Útil especialmente para todas las keywords con mucha competencia, que significa un CPC alto. Pero el SEO no es gratuito, hay un gran trabajo detrás (ya puede ser interna o externamente a la compañía) y muchos meses de picar piedra.

En un principio, la empresa que incursiona en el mundo digital debe, sin duda, apostar por el SEM. Esta es la opción más rápida para generar tráfico a su página web. Pero a largo plazo, hay que apostar por una estrategia SEO pero sin dejar de trabajar el SEM. ¿Por qué? Porque Google puede modificar el algoritmo en cualquier momento y puede que la empresa no trabaje, ni pueda, posicionar todas sus keywords. En estos casos, una campaña de SEM permitiría que tu website no cayera en el olvido. Además, aunque estés muy bien posicionado orgánicamente en buscadores, dos de los anuncios pagados aparecen en la parte superior por encima de los resultados orgánicos.  

Las ventajas de invertir en campañas de SEM son:

Velocidad: Diseñar una campaña usando los keywords apropiados, limitarlos geográficamente y en función del horario y aparecer en Google. No te llevará más de una hora.

Pagas sólo por el tráfico a tu web: El coste va relacionado a los clics que tu anuncio reciba (CPC). Pagas por cada usuario que llega a tu web. Si además dispones de un e-commerce te será fácil calcular la rentabilidad de tus campañas (aunque no hace falta que sea una tienda online, puedes fijar otro tipo de conversiones).

Cambios instantáneos: Al igual que iniciarlo es rápido, pararlo lo es aún más. Controlas el presupuesto diario, lo evalúas en todo momento y lo terminas cuando consideres oportuno.

Fuente: UPF Barcelona School of Management

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